En ocasiones, sobre todo si tenemos hijos pequeños, puede ser que el papel que decora nuestras paredes acabe manchado o roto. Lo único que necesitaremos será un trocito del mismo papel que sirva para cubrir la zona con desperfectos y que el papel de nuestra pared no haya cambiado de color con el uso para que no se note la diferencia con el nuevo papel que vamos a colocar.
| Lo primero que hemos de hacer es recortar del papel nuevo un trozo más grande que la superficie a tapar y que tenga el mismo dibujo. Coloque el papel sobre la superficie deteriorada y con la ayuda de un cutter recorte un cuadrado con una superficie ligeramente superior que la superficie a tapar, presionando fuertemente para que pueda recortar los dos papeles superpuestos |
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Arranque el cuadrado estropeado y limpie la pared. Ahora sólo tendrá que encolar el cuadrado nuevo y pegarlo en su sitio, si realiza éste proceso con cuidado y selecciona el trozo de papel adecuado, con un dibujo que encaje con el papel que va a rodearlo, el arreglo será prácticamente imperceptible.