El problema ha llegado cuando una vez puesto el armario, al querer colocar el rodapié con su correspondiente moldura inferior, éste no encajaba. Lo más fácil hubiera sido cortar el tablón del rodapié por la zona baja del mismo, pero esto era imposible porque la moldura que acompañaba en la parte inferior no la podíamos eliminar.
Así que nos hemos decidido por cortar la parte superior del tablón, lo que ha provocado que se pierda el acabado decorativo del rodapié y que a su vez se deje a la vista el corte de la madera, mucho más claro que el del propio mueble.
La solución a este mal efecto es utilizar un tinte para maderas que se parezca lo más posible al color de la madera del propio rodapié. Para aplicarlo utilizaremos un pincel fino que se utiliza en cualquier actividad de manualidades.
De esta manera tan sencilla habremos conseguido disimular un feo efecto, que en cinco minutos hemos solucionado.
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